Un sondeo de DefensaDeudores.cl revela el profundo aislamiento que genera la morosidad: casi un tercio de los encuestados confiesa que no habla de su situación financiera con absolutamente nadie. El desconocimiento agrava la crisis: el 36% de los encuestados retrasa la búsqueda de ayuda porque ignora que existen soluciones legales.

En Chile el sobreendeudamiento no solo es un problema financiero, sino que se ha transformado en un drama silencioso que se vive puertas adentro. Así lo revela un reciente sondeo realizado a fines de mayo por DefensaDeudores.cl, en el que se evidencia el fuerte impacto psicológico y el aislamiento social que enfrentan quienes no pueden cumplir con sus compromisos económicos.

Las 672 personas que respondieron entregaron datos categóricos: casi un tercio (28,8%) confiesa que no habla de su situación financiera con nadie. Incluso entre quienes sí se atreven a conversarlo con su entorno más cercano, el ocultamiento es la regla: el 42,3% de las personas evita confesar el monto total real de las deudas que no puede pagar, mientras que un 27,7% esconde que se encuentra en mora o que ya enfrenta demandas judiciales en su contra.

«El peso del silencio es brutal. La vergüenza y el miedo al juicio social hacen que las personas oculten su realidad incluso a sus propias familias, lo que a su vez retrasa peligrosamente la búsqueda de soluciones», advierte Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.

De hecho, el estudio muestra que el 38% de los deudores encuestados espera al menos uno año antes de buscar una salida a su problema. Desinformación: el peor enemigo del deudor Una de las preguntas del sondeo apuntaba a saber por qué las personas esperan para solucionar sus problemas de endeudamiento.