La Corte de Apelaciones de Concepción declaró admisible una querella de capítulos presentada por el empresario Gerardo Cid contra el juez Adolfo Depolo, titular del Segundo Juzgado Civil de Concepción, por el presunto delito de prevaricación judicial.
El caso se origina en un litigio sobre la propiedad de un terreno en San Pedro de la Paz, en la Región del Bío Bío, donde Cid enfrenta legalmente a la familia Esquerré. De esa disputa emergió una querella por asociación ilícita que involucró al propio magistrado, lo que lo llevó a inhabilitarse voluntariamente el 13 de enero. Ese día, Depolo reconoció de oficio su falta de imparcialidad, dado que era parte de la causa criminal seguida en el Juzgado de Garantía de San Pedro de la Paz.
Pese a esa inhabilidad declarada, el juez continuó actuando en el proceso. Dictó resoluciones de fondo en el denominado juicio de Idahue, el mismo litigio civil del que se había apartado formalmente semanas antes.
El abogado Mauricio Vera, quien representa a Cid, calificó la situación como un caso típico de prevaricación. "Él resuelve una solicitud de fondo en el juicio de Idahue estando legalmente inhabilitado", precisó. Vera agregó que el magistrado habría actuado con interés en el resultado del proceso al ser, según la tesis de la defensa, parte de "una asociación ilícita que tiene por objeto efectuar fraudes procesales en los procedimientos civiles para enriquecimiento de terceros".
La querella de capítulos es el mecanismo legal que en Chile permite acusar penalmente a magistrados en ejercicio. Para seguir adelante, la acción debe ser primero declarada admisible por una corte de apelaciones, trámite que en esta causa ya quedó cumplido. El juez Depolo, consultado por la acusación, señaló no haber sido notificado formalmente de la querella.