El Data Observatory (DO), centro tecnológico público-privado que reúne a los ministerios de Ciencia y Economía, Amazon Web Services y la Universidad Adolfo Ibáñez, lanzó un catálogo abierto con 1.017 conjuntos de datos de instituciones nacionales. La plataforma está disponible para investigadores, académicos, empresas, desarrolladores, periodistas y la ciudadanía en general.
La iniciativa responde a un problema concreto: la información pública en Chile está dispersa en decenas de organismos, con formatos distintos y sin criterios comunes de acceso. El catálogo integra datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Poder Judicial, los ministerios de Salud, Energía y Medio Ambiente, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Servicio Electoral (Servel).
Rodrigo Roa, director ejecutivo del DO, describió la plataforma como un "buscador tipo Google, pero con metadatos enriquecidos". Eso significa que no solo permite descargar archivos, sino que entrega información sobre el origen de los datos, su metodología y cómo citarlos correctamente. Para eso, el sistema adopta dos estándares internacionales: FAIR, que garantiza que los datos sean encontrables, accesibles, interoperables y reutilizables, y DataCite, orientado a mejorar su trazabilidad y documentación científica.
Los conjuntos abarcan seis áreas temáticas: ciencias naturales y exactas, ingeniería y tecnología, ciencias médicas y de la salud, ciencias agrícolas, ciencias sociales y humanidades. El catálogo está pensado tanto para el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial como para la formulación de políticas públicas basadas en evidencia.
"No es un repositorio más, es infraestructura científica que nos posiciona a nivel mundial", afirmó Roa. El director subrayó que se trata de un proyecto de largo plazo orientado a estructurar el acceso eficiente a la información pública y a generar conciencia sobre su uso. Por ahora, todas las fuentes integradas son instituciones nacionales.
