Un inesperado mea culpa remeció a la escena musical chilena luego de que el líder de Zúmbale Primo, Alex Muñoz, expresara su profundo arrepentimiento por haber participado en el cierre de campaña de José Antonio Kast. En una sincera conversación con el programa “Podría Ser Otra Cosa” de BioBioTV, el músico reconoció que la agrupación cometió una grave equivocación al involucrarse en un evento de carácter estrictamente político, desatando una ola de críticas en las redes sociales que no supieron anticipar.
El vocalista de la banda de cumbia ranchera fue tajante al calificar la situación con una dura frase que refleja el sentir actual de sus compañeros. “La cagamos.
No tendríamos que haber tocado ahí ni en ningún tema que tendría que haber sido político”, aseguró Muñoz, explicando que en su momento solo vieron la invitación como un compromiso laboral más dentro de su agenda, sin medir las consecuencias ni el impacto que provocaría entre sus fieles seguidores. El artista lamentó profundamente que el público diera por sentado que Zúmbale Primo respaldaba el proyecto de Kast, marcando una clara e importante distancia entre lo que significa prestar un servicio profesional y adherir ideológicamente a una candidatura.
“Yo creo que hay 3 mil hectáreas de diferencia entre apoyar y trabajar porque si nosotros hubiésemos ido a apoyar, no les cobramos, vamos gratis“, agregó, enfatizando que en ningún momento levantaron pancartas ni hicieron propaganda en sus plataformas digitales. El peor error en la trayectoria de la banda La dolorosa lección sepultó cualquier posibilidad de que Zúmbale Primo vuelva a subirse al escenario de un mitin político, ya sea de Kast o de cualquier otro sector de todo el espectro democrático.
El líder del conjunto tropical zanjó la discusión revelando que la dolorosa experiencia gatilló intensos debates internos, llevándolos a tomar la determinación radical de no repetir jamás una decisión de esta naturaleza de forma independiente a los montos económicos que les ofrezcan. El músico recordó el amargo momento en que se dieron cuenta de la magnitud del problema mientras realizaban una gira por el norte del país y los cuestionamientos digitales no paraban de multiplicarse.