China lleva el deporte inteligente de la élite a la calle El objetivo es ya no vender herramientas para unos pocos eventos de élite, sino construir productos capaces de llegar a academias, clubes, parques e incluso jugadores aficionados. El objetivo es ya no vender herramientas para unos pocos eventos de élite, sino construir productos capaces de llegar a academias, clubes, parques e incluso jugadores aficionados.
En una pista pública del norte de Pekín, dos cámaras siguen cada golpe, generan estadísticas en tiempo real y crean automáticamente videos con las mejores jugadas, una tecnología que hasta hace pocos años estaba reservada para Mundiales, grandes torneos o retransmisiones de élite. China impulsa ahora un modelo para trasladar esas herramientas al deporte de masas y convertir la inteligencia artificial aplicada al sector en un negocio escalable.
Desde el 'Hawk-Eye' chino hasta las pistas inteligentes impulsadas por la antigua Alibaba Sports, la apuesta se produce en un país que, según planes oficiales, aspira a elevar el valor de su industria deportiva hasta los 7 billones de yuanes (unos 970.000 millones de dólares) antes de 2030. Beijing Rigour Technology, desarrolladora del denominado 'Hawk-Eye' chino, comenzó desarrollando sistemas de seguimiento y análisis aplicados a competiciones profesionales antes de extenderse a deportes como fútbol, tenis o voleibol.
En 2023 obtuvo, además, la certificación FIFA para sistemas VAR y tecnología de fuera de juego semiautomático. La empresa asegura que su tecnología ha sido utilizada en competiciones de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y en mercados como Indonesia, Tailandia o Rusia.
Durante la visita, su director ejecutivo, Pan Yu, aseguró además que Indonesia adquirió veinte sistemas para otros tantos estadios. El movimiento coincide con el crecimiento de un sector que, según estimaciones de firmas como Grand View Research y SportsTechX, ya supera los 30.000 millones de dólares y podría duplicar su tamaño antes de finalizar la década.