El tabaco emergió esta semana como uno de los focos más urgentes de un amplio estudio sobre los mercados ilegales que operan en Chile. El informe "Por un Chile sin economía ilícita", elaborado por la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) junto a gremios y empresas del sector privado, calcula que las economías ilícitas mueven al menos US$5.700 millones al año en el país, equivalente a cerca del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Dentro de ese universo, el contrabando de cigarrillos se impone como una industria ilícita de alta escala. Según cálculos citados en el informe, el Estado deja de percibir cerca de US$1.000 millones anuales en impuestos al tabaco no declarado, una suma que el documento equipara con más de la mitad del presupuesto anual de Carabineros de Chile.

La escala del problema quedó retratada en la Encuesta de Consumo de Tabaco y Comercio Ilícito-Chile 2025, realizada por la consultora Kantar y citada por la CPC. Según ese estudio, el mercado ilegal alcanzaría niveles cercanos al 60% del consumo total, lo que significa que hoy los cigarrillos de procedencia ilícita superan en volumen al comercio legal de tabaco en Chile.

Más del 70% del producto ilícito provendría de Paraguay e ingresaría al país por pasos no habilitados de la Macrozona Norte, con especial concentración en la región de Antofagasta. La ruta es principalmente terrestre, cruzando la frontera con Bolivia, para distribuirse luego en ferias libres y puntos de comercio informal a lo largo del territorio. El informe estima que las ferias concentran cerca del 57% del mercado ilícito de cigarrillos, lo que convierte a estos espacios de comercio popular en el principal canal de venta del contrabando.

Lejos de ser un circuito paralelo y discreto, el negocio del tabaco ilegal comparte rutas con el tráfico de drogas y armas, según advierte el documento. Y frente a los sistemas de trazabilidad de cajetillas implementados como mecanismo de control, las organizaciones criminales han respondido clonando códigos y empaques, adaptándose con rapidez a las medidas de fiscalización.

La CPC estima que las actividades ilícitas en el sector real de la economía generan una menor recaudación de US$1.523 millones anuales, sobre un total de US$3.723 millones que se movilizan en ese segmento. Aunque el tabaco concentra la mayor atención del informe, el documento señala que otros mercados, como los casinos, superan al cigarrillo en volumen de dinero movilizado.