Colo Colo venció 3-1 a Coquimbo Unido en el Estadio Monumental, resultado que lo deja como líder del campeonato y refuerza la idea de un equipo que sabe responder ante la adversidad. El triunfo, logrado con una versión contundente del Cacique, llega en un momento clave para la tabla y para la confianza del plantel.

El entrenador Fernando Ortiz valoró la respuesta de sus jugadores y dejó claro que, más allá del marcador, lo importante fue la actitud y la solidaridad colectiva. Había que ganar. El equipo, desde el minuto cero, demostró que era un partido importante para poder despegarnos de los seguidores que teníamos en la tabla, y se ganó, señaló, destacando la mentalidad de funcionamiento del grupo que prioriza la competencia interna y la dinámica entre líneas.

Sobre el plan de partido y la utilización de dos centrodelanteros, el técnico explicó que la búsqueda de alternativas es clave para que el equipo sea protagonista. Siempre trato de buscar alternativas para que el equipo pueda ser protagonista. A mí el nombre dentro del campo de juego no me modifica si pienso que un jugador lo puede hacer mejor y si creo que el sistema puede ser el correcto. Hoy los jugadores lo entendieron, afirmó. Javier Correa, con movilidad y presencia en el área, encontró espacios que parecían esquivar la defensa rival y permitió que el centrodelantero de turno se abriera camino para las oportunidades de remate.

Ortiz también pidió calma pese al liderato y subrayó que el calendario es largo. Hay que estar tranquilos, esto es largo. Ya daremos vuelta la página; mañana estaremos pensando en la Copa de la Liga, que será un partido difícil el sábado contra Deportes Concepción, añadió, anticipando otro desafío en el corto plazo.

El entrenador no dejó de valorar a los que ingresaron desde la banca y a Gabriel Maureira, a quien defendió y apoyó ante la dinámica de minutos que impone la competencia semanal. Somos un equipo. Esa es la respuesta. Entiendo y a veces puedo compartir las ganas de jugar de todo el mundo, pero saben que es una competencia semanal y los minutos hay que aprovecharlos. Somos un equipo y realmente estoy orgulloso de esos jugadores. Gabriel tiene mi apoyo y el de todos sus compañeros, afirmó. La voz de Ortiz cerró con gratitud hacia la hinchada que acompañó al equipo en el Monumental: el grupo sabe que el aliento de la afición impulsa, incluso cuando la intensidad del torneo aprieta. Este triunfo, con sabor a líder y a fortalecimiento colectivo, deja al Cacique en una posición favorable y con la mirada puesta en las próximas dos jornadas de un calendario que promete seguir marcando el pulso del fútbol chileno.