Cáncer de mama: chilenos descubren que el ejercicio de fuerza logra “silenciar” genes asociados a su reaparición Un estudio chileno identificó que 12 semanas de ejercicios de fuerza no solo mejoran la condición física, sino que activan mecanismos moleculares asociados a la supresión tumoral en mujeres sobrevivientes. Un estudio realizado en Chile abre una nueva línea en la relación entre ejercicio y cáncer: el entrenamiento de fuerza podría transformarse en una herramienta complementaria para reducir el riesgo de reaparición del cáncer de mama.
La investigación, que evaluó a mujeres posmenopáusicas tras finalizar sus tratamientos oncológicos, detectó que el ejercicio sistemático de fuerza eleva la presencia de microARNs supresores de tumores. Estas moléculas tienen la capacidad de silenciar los oncogenes, encargados de activar el desarrollo del cáncer, reduciendo potencialmente el riesgo de recurrencia.
Ejercicio y cáncer una relación que empieza a explicarse La investigación fue desarrollada por Macarena Artigas, de la Universidad de La Frontera, y evaluó a 24 mujeres posmenopáusicas: 13 saludables y 11 sobrevivientes de cáncer de mama, todas luego de finalizar su tratamiento oncológico primario. El objetivo fue comparar cómo respondían ambos grupos al entrenamiento de fuerza, tanto en variables físicas como moleculares.
“Los resultados muestran que 12 semanas de entrenamiento de fuerza generan beneficios clínicos similares en ambos grupos, en términos de masa muscular, fuerza y función física”, explica la investigadora. Sin embargo, las diferencias aparecen al observar los procesos biológicos: las mujeres con antecedente de cáncer de mama presentaron una mayor expresión de microARNs supresores de tumor en comparación con el grupo sin historial de la enfermedad.
Más allá de la recuperación física En Chile, donde se diagnostican cerca de 5.640 nuevos casos de cáncer de mama al año, este avance es esperanzador. Con una tasa de sobrevivencia superior al 90% gracias a la detección temprana, el desafío médico se ha desplazado hacia la calidad de vida y la prevención de recaídas.