Santiago de Chile, 1 jun (EFE).- El presidente de Chile, José Antonio Kast, volvió a criticar este lunes la herencia económica recibida de la Administración anterior y justificó sus millonarios recortes en su primer discurso ante el Parlamento, en el que hubo pocos anuncios concretos en materia de seguridad y migración irregular, dos de sus principales banderas. En una intervención de cerca de 2,30 horas, el mandatario ultraderechista insistió en que la situación económica y fiscal es "peor" de lo que imaginaba cuando llegó al poder el 11 de marzo y aseguró que es "urgente" que la economía chilena vuelva a crecer por encima del 2,5 % con el que cerró en 2025.

PUBLICIDAD "No queremos paralizar ni atemorizar a la ciudadanía, pero sí queremos dejar en evidencia la realidad difícil que estamos enfrentando", indicó Kast, de 60 años y que gobierna con una coalición entre la extrema derecha y la derecha tradicional. El mandatario reconoció que la reactivación económica y el control de las finanzas públicas "no será rápido" ni estará exento de "dolor" y justificó su ambicioso plan de ajustes, con el que aspira a recortar 6.000 millones de dólares en 18 meses y reducir el déficit estructural, que en 2025 cerró en el 3,7 %.

PUBLICIDAD A pocos días de llegar al poder, el gobernante ordenó un recorte del 3 % promedio en todos los ministerios, que hasta ahora alcanza los 2.000 millones de dólares en total, según datos oficiales. "Se nos quiso convencer de que un Estado más grande era, automáticamente, mejor (...) La experiencia demostró lo contrario", afirmó Kast, que volvió a insistir en que su "profundo" ajuste fiscal no va a afectar a ayudas o derechos sociales.

PUBLICIDAD "Habrá presiones, habrá ruido, habrá días duros. Nuestro Gobierno no se va a desviar del camino", indicó el líder del Partido Republicano chileno, que anunció que presentará un proyecto para fusionar las carteras de Interior y Secretaría General de Gobierno (Vocería) y convocará a una comisión de expertos para renovar la arquitectura del Estado.

Los primeros meses de mandato de Kast han sido complejos y han estado marcados por una abrupta caída de su popularidad, por un anticipado cambio de gabinete y por la tramitación en el Parlamento de una megarreforma económica y tributaria, considerada su proyecto estrella. PUBLICIDAD El proyecto, que esta semana empezará a ser discutido en el Senado tras su aprobación en la Cámara de Diputados en mayo, contempla significativas disminuciones de impuestos para las empresas y busca elevar el crecimiento al 4 % al final del mandato, así como fomentar el empleo.