Michelle Bachelet abrió la carrera por la secretaría general de Naciones Unidas y presentó su mensaje frente a la asamblea del organismo internacional. La expresidenta inició sus palabras agradeciendo “la confianza” de Brasil y México, quienes respaldan su candidatura “en este momento de peligro y de esperanza”, afirmó.
“Mi mensaje principal es la necesidad urgente de esperanza. Nuestro mundo y el orden que se basa en el derecho internacional que lo apuntala se ve bajo una presión nunca antes vista.
Mi relato es uno como los tantos millones que ven lo que ocurre cuando falla ese orden”, aseguró. La exmandataria entregó su testimonio familiar y contó: “El día del Golpe de Estado de 1973 en mi país, mi padre, un excelente miembro de la Fuerza Aérea chilena, cuya convicción era el Estado de Derecho, sufrió las consecuencias cuando los que estaban en poder traicionaron al Estado de Derecho.
Pero la presión internacional y la solidaridad en el mundo ayudó a restablecer la paz y la democracia en mi patria. Cuando necesitábamos esperadamente la esperanza, el mundo la ofreció”.
En esa línea expuso, ante los representantes presentes, los cargos de representación democrática que ha ocupado tanto en Chile como a nivel internacional. Dos veces presidenta de la Nación, primera mujer en ocupar el cargo; dos veces ministra de gobierno, primera directora de ONU Mujeres y alta comisionada de Derechos Humanos.