La queja disciplinaria por presuntas faltas a la probidad que enfrenta el árbitro Álvaro Ortúzar en la Corte de Santiago El pleno del tribunal de alzada capitalino deberá analizar la admisibilidad de este recurso que empuja Alfonso Fuenzalida luego de perder una demanda arbitral. Previamente ya lo había intentado en la CAM, pero no tuvo éxito.
El empresario inmobiliario acusa un supuesto conflicto de interés. Fue el viernes de la semana pasada cuando el abogado Maximiliano Murath -en representación de la Inmobiliaria Santa Julia de propiedad de Alfonso Fuenzalida- ingresó una queja disciplinaria en contra del árbitro Álvaro Ortúzar.
El origen de esta arista en sede disciplinaria se vincula con un arbitraje civil que enfrentó a la Inmobiliaria Santa Julia -de propiedad de Fuenzalida- con la Inmobiliaria Antonio Bellet cuyo accionista principal es Inmobiliaria SY SpA, una firma que forma parte del grupo de empresas de Empresas Juan Yarur S.A., la matriz no financiera de Luis Enrique Yarur. El pleito inicial se basaba en una disputa por el cobro de prestaciones.
Según Fuenzalida “la demanda en contra de Bellet es por cerca de UF 47.000 y se basa en la extensión del proyecto en aproximadamente 33 meses adicionales, lo que obligó a prestar servicios no pagados, en un contexto marcado por atrasos de obra, pandemia y crisis social”. Luego, añade, “Bellet contrademandó a Santa Julia por cerca de UF 9.000, basada en alegaciones de supuestos cobros indebidos”.
Finalmente Ortúzar, como árbitro designado por el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM), acogió la segunda demanda ordenando pagar a Fuenzalida poco más de $400 millones. Según se lee en la queja “el árbitro denunciado dictó sentencia arbitral, rechazando nuestra demanda en todas sus partes y acogiendo la demanda reconvencional de Bellet casi íntegramente”.