Carlos II fue rey de España entre 1665 y 1700, fue proclamado como monarca a los 3 años, siendo el último gobernante de la casa Habsburgo. Un reinado marcado por su apariencia y su falta de heredero.
El fallecido monarca nació el 6 de septiembre de 1661, dÃas después de la muerte de su hermano Felipe Próspero, y mostrando una salud precaria. Sólo pudo caminar a los 6 años y con muchas dificultades.
“El prÃncipe parece bastante débil, muestra signos visibles de degeneración, tiene flemones en las mejillas, la cabeza llena de costras y el cuello le supura”, indicó el embajador francés de la época al rey Luis XIV, cuando nació Carlos II. Durante su infancia comenzó con dolores crónicos, por lo que su educación pasó a ser un tema secundario, pese a ser el monarca de España, pues hasta los 9 años hablaba con dificultad, no sabÃa leer ni escribir, y sólo podÃa contar hasta 100.
Su apariencia fÃsica también fue tema en la corte, llegando a ser apodado “El hechizado”, siendo sometido en varias ocasiones a exorcismos y otros procedimientos. Carlos tenÃa una enorme nariz con punta sobresaliente que casi llegaba al labio inferior, también prominente, y una mandÃbula inferior con un llamativo prognatismo (cuando los huesos maxilares sobresalen sobre la lÃnea medio del rostro).
Endogamia Los rasgos fÃsicos de Carlos II fueron producto de generaciones de endogamia de la casa Habsburgo, quienes en búsqueda de mantener una pureza de sangre, forjaban matrimonios con familiares. La casa Habsburgo fue quizás la más poderosa de Europa en la Edad Moderna, llegando a ser emperadores Sacro Imperio Romano Germánico por tres siglos entre 1438 a 1740, además de otros territorios, como el Reino de España, Reino de Bohemia, el Gran Ducado de Toscana o el Ducado de Milán, entre otros.