"Millones a la basura". Tres palabras que Ovación, el suplemento deportivo del influyente diario uruguayo El País, estampó en su portada el día después de que España eliminara a Uruguay en la primera ronda del Mundial 2026. No hubo titubeos ni eufemismos: la prensa charrúa le pasó la cuenta entera a Marcelo Bielsa.

El técnico argentino, quien en su paso por la selección chilena transformó a La Roja en una de las escuadras más atractivas del continente hace más de una década, es hoy el hombre más cuestionado al otro lado de los Andes. La caída ante España no fue solo una derrota deportiva, fue la confirmación de que algo salió profundamente mal en un proceso que le costó caro al fútbol uruguayo, en inversión y en ilusiones.

El diagnóstico de Ovación fue despiadado: "Se acabó el ciclo del DT argentino de la peor forma: horror de Muslera y eliminación", publicó, apuntando al arquero Fernando Muslera como protagonista del error más comentado del partido. La autocrítica que el propio Bielsa ofreció al terminar el encuentro no hizo más que encender la mecha. "No le dejo nada al fútbol uruguayo", dijo el rosarino. En pocas horas, esa frase se convirtió en el epitafio de su gestión.

Según informó La Tercera, la inversión fue millonaria. Bielsa había pedido inicialmente unos US$ 8 millones anuales para él y su cuerpo técnico, pero aceptó la mitad. Aun así, el vínculo de tres años implicó que el entrenador y sus colaboradores cobraran cerca de US$ 13 millones. Para la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol), la cifra pesa el doble cuando el equipo sale eliminado en la primera ronda.

El fracaso no se explica solo por el partido ante España. La prensa charrúa describe un ciclo marcado por desencuentros con figuras del plantel y una resistencia permanente a los métodos del técnico, a quien muchos en Uruguay acusaron de interferir en la identidad futbolística del país. La paradoja es que la Celeste había terminado segunda en las Eliminatorias Sudamericanas, lo que hace todavía más difícil de procesar una eliminación tan temprana.

La AUF canceló los vuelos de regreso de los 26 jugadores y del cuerpo técnico luego de la eliminación. El proceso que comenzó con la promesa de llevar a Uruguay más lejos que nunca terminó en primera ronda, con las maletas ya en la puerta y una cuenta millonaria muy difícil de justificar.