(Desde Washington, Estados Unidos) Tras sus dos encuentros con Xi Jinping en Beijing, Donald Trump asumió que Irán insistirá con bloquear el estrecho de Ormuz y proteger su proyecto nuclear, pese a la voluntad de la Casa Blanca de mantener los canales diplomáticos abiertos para negociar un acuerdo que evite la guerra en Medio Oriente. Trump y Xi analizaron la situación en Medio Oriente y coincidieron que era necesario que Irán permitiera la libre navegación por la vía marítima estratégica.

PUBLICIDAD China exporta desde el golfo Pérsico el 25% de su combustible, mientras que Estados Unidos sufre un aumento creciente de la nafta como consecuencia del cierre de Ormuz. El presidente estadounidense aseguró al líder comunista que su primera opción es la vía diplomática, aunque se trataría de una instancia prácticamente agotada ante la resistencia del régimen chiíta.

PUBLICIDAD En este contexto, Trump utilizó su regreso a Washington desde Beijing para tratar con Marco Rubio -secretario de Estado- y Pete Hegseth -secretario de Guerra- la posible ofensiva contra Irán. El presidente de Estados Unidos tiene estas cuatro opciones a su disposición: PUBLICIDAD - ataques a blancos militares y de infraestructura -sistemas eléctricos y depósitos de combustibles- en Irán.

Incursiones aéreas sobre la isla de Kharg, que es clave en la economía iraní. - Drones y misiles contra la defensa del estrecho de Ormuz que montó la Guardia Revoluciona de Irán.

Operación terrestre para incautar el uranio enriquecido que permitiría al régimen fabricar bombas nucleares. Estados Unidos coordinará su esfuerzo bélico con Israel, pero no se descarta en la Casa Blanca que se sumen Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que han sido atacados por Irán en las últimas semanas.