Una campaña viral recorre las redes sociales con un objetivo claro: que los jugadores de PlayStation cancelen masivamente su suscripción a PS Plus (PlayStation Plus, el servicio de juegos en línea de Sony) para enviarle un mensaje directo a la empresa japonesa. La presión aumentó luego de que trascendieran los planes de Sony para dejar de fabricar versiones en disco de todos sus nuevos lanzamientos a partir de enero de 2028.
La consigna es simple: si suficientes usuarios dejan de pagar el servicio mensual, Sony tendrá que escuchar. Un usuario conocido en X (antes Twitter) bajo el alias Pyo publicó una guía paso a paso para desactivar la renovación automática de PS Plus y cerró su mensaje con una advertencia directa: "¡Sigan difundiendo la palabra y no dejen que Sony se salga con la suya! Si quieres asegurarte de que tu voz sea realmente escuchada para PlayStation, ¡cancela tu suscripción a PlayStation Plus!". La publicación se viralizó rápidamente y decenas de jugadores comenzaron a subir capturas de pantalla confirmando que ya habían dado el paso.
El temor central no es solo perder los discos. Es perder la propiedad real de los juegos. Cuando compras un disco físico, ese juego es tuyo para siempre: lo puedes revender, prestar o simplemente guardar en un cajón por diez años y seguir jugando. Con el formato digital pasa algo muy distinto: lo que adquieres es una licencia que la empresa puede revocar o hacer desaparecer cuando quiera.
Y esto no es solo teoría. Sony retiró recientemente unas 500 películas de las bibliotecas digitales de sus propios usuarios, sin posibilidad de recuperarlas. Si lo hizo con películas, la pregunta que ronda la comunidad es qué impediría que haga exactamente lo mismo con videojuegos. La respuesta, según quienes impulsan la campaña, es que absolutamente nada.
Ya ha ocurrido antes con los juegos. Títulos como Marvel's Ultimate Alliance 1 y 2, o el videojuego de Deadpool del año 2013, desaparecieron de las tiendas digitales hace años y hoy son imposibles de adquirir de forma legal. Quienes no los tenían ya guardados en sus consolas, simplemente se quedaron sin acceso.
PS Plus cuenta con millones de suscriptores en todo el mundo, lo que convierte esta presión organizada en una señal que Sony difícilmente puede ignorar. La compañía aún no ha respondido públicamente a la campaña, pero el ruido en redes sociales continúa creciendo a medida que más usuarios comparten sus pantallas de cancelación.