Panorama hídrico en la Región de Coquimbo Embalses al 12% y pronóstico incierto de lluvias para este invierno Tras más de 15 años de sequía y déficit hídrico, la Región de Coquimbo podría enfrentar un escenario climático distinto durante la temporada de otoño-invierno 2026. Esto, ya que algunas proyecciones meteorológicas apuntan a una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se instale en Chile, lo que podría traducirse en precipitaciones por sobre lo normal.

Al respecto, el director del Laboratorio PROMMRA de la Universidad de La Serena, Pablo Álvarez, señaló que “según la actualización de los datos de marzo, el pronóstico indica que actualmente estamos en una condición de neutralidad que se mantendría al menos por un trimestre más, y luego existe la probabilidad de pasar a una condición de El Niño, que sería débil en una primera etapa y luego moderado”. Álvarez, quien también es director del Consorcio Tecnológico del Agua Quitai-Anko, explicó que “para la zona centro-norte las precipitaciones suelen aumentar principalmente con eventos de El Niño fuertes, lo que por ahora no se observa para este invierno, aunque podría desarrollarse hacia la primavera, pero todavía es temprano para afirmarlo”.

“Nuestra realidad es que estamos con alrededor de un 12% a 13% de almacenamiento en los embalses y, para el próximo trimestre, se espera que nos mantengamos en una condición neutral, con precipitaciones dentro de lo normal”, agregó. El académico también sostuvo que “nuestros meses más lluviosos son junio y julio, por lo que hay que seguir monitoreando.

Si El Niño se desarrolla hacia la primavera, afectará principalmente en las temperaturas y algunas lluvias, pero lo ideal sería que se presentara en invierno”. Pese a ello, el experto reconoció que “si tuviéramos precipitaciones por sobre lo normal, incluso tardías, nos ayudarían, pero para salir de la sequía necesitaríamos lluvias anormalmente altas: sobre 150 milímetros en el Limarí, más de 120 en el Elqui y sobre 250 en el Choapa”.

Asimismo, el director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Roberto Rondanelli, explicó que “los años de El Niño se asocian a precipitaciones más intensas en la zona centro-norte, pero aún no está claro que este sea el caso en invierno, ya que actualmente estamos en condición neutral”. Rondanelli, quien también es académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, puntualizó que “algunos modelos indican que El Niño se desarrollaría en invierno, lo que favorecería las precipitaciones, mientras que otros muestran que podría hacerlo en primavera, lo que no es tan favorable.