El Tribunal de Disciplina de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) sancionó este martes a Javier Correa, delantero argentino de Colo-Colo, con cuatro fechas de suspensión por sus declaraciones contra el árbitro Nicolás Gamboa tras el partido ante Huachipato del 7 de junio en Talcahuano. La condena golpea al equipo en lo más sensible: Correa es el máximo goleador del Cacique en la Liga de Primera, el torneo donde deberá cumplir el castigo y donde Colo-Colo lidera la tabla.
Todo empezó con un partido que el club ya jugaba sin ningún objetivo competitivo. Eliminado antes de la última fecha de la Copa de la Liga, el Cacique viajó a Talcahuano solo por protocolo. Al terminar el encuentro, Correa salió molesto y enfrentó los micrófonos sin filtro. "Siempre que nos toca, nos caga", dijo sobre Gamboa. Las palabras circularon rápido y el Sindicato de Trabajadores Árbitros Profesionales de la ANFP reaccionó de inmediato.
El gremio arbitral solicitó 10 fechas de suspensión, argumentando que las expresiones del delantero imputaban malas intenciones y dañaban la honra del juez. Colo-Colo intentó frenar el daño: grabaron un video en que el propio atacante pide disculpas públicas. "Fueron declaraciones desacertadas, en caliente, no fue el momento", reconoció Correa, quien también extendió el perdón a todos los árbitros del fútbol chileno.
El gesto amortiguó el golpe pero no lo evitó. El Tribunal redujo la sanción a cuatro fechas, lejos de las diez pedidas por el sindicato. El dictamen llegó con una semana de retraso: el organismo había postergado la decisión para dar más tiempo a ambas partes a formular observaciones tras la audiencia.
Para Fernando Ortiz, entrenador argentino de Colo-Colo, el problema es concreto: sin su principal artillero durante las próximas cuatro jornadas de liga, el cuerpo técnico deberá resolver cómo mantener la producción goleadora que tiene al Cacique en la cima del campeonato.