La economía chilena no logra encontrar el piso. El Imacec, el Indicador Mensual de Actividad Económica que mide el pulso mensual del país, acumula cinco caídas seguidas. Eso deja al país a un paso de la recesión técnica, que los economistas definen como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Si junio vuelve a reportar una baja, esa condición quedaría cumplida.

El año partió con expectativas positivas, pero los datos han sido golpe tras golpe. Al freno de la actividad se suma un mercado laboral bajo presión: la tasa de desocupación subió a 9,4% en el último trimestre móvil, lo que debilita el consumo de los hogares y frena la reactivación.

Ante ese diagnóstico, los economistas jefes de los principales bancos proyectan que Chile cerraría 2026 en torno a 1,5% de crecimiento, según conversaciones sostenidas con Señal DF, el medio especializado en economía y finanzas. Para llegar ahí, el cuarto trimestre tendría que expandirse cerca de 4%, un ritmo muy superior al que muestra la economía hoy.

Rodrigo Aravena, economista jefe del Banco de Chile, apunta a señales de mejora a partir del tercer trimestre. La normalización de la inflación, favorecida por la baja en el precio internacional del petróleo, podría liberar espacio en el presupuesto de los hogares. Y la reducción de tensiones geopolíticas globales también daría un empuje a la inversión privada. Con eso sobre la mesa, Aravena proyecta un crecimiento "algo por sobre el 1%" para este año y más del 2% para 2027.

El frente inflacionario sigue siendo una incógnita. Aunque el alivio en combustibles dio algo de respiro, las tarifas eléctricas podrían subir en los próximos meses y presionar los precios. El consenso entre los analistas es que la inflación se moderará antes de que termine el año, pero esa trayectoria depende, en parte, de cuánto suban las cuentas de la luz.

La inversión y la construcción aparecen como los candidatos más firmes para impulsar la economía en la segunda mitad del año. Si esos sectores responden, el escenario de 1,5% podría estar al alcance. Si no, el riesgo de una recesión técnica seguirá sobre la mesa hasta que el Imacec de junio entregue su veredicto.