La tregua entre Estados Unidos e Irán reordenó el mercado de renta fija en Chile durante junio. El petróleo cedió terreno hasta niveles previos al conflicto y las presiones inflacionarias empezaron a disiparse. Como resultado, una mayoría creciente de analistas apuesta por tasas más bajas en el tramo corto de la deuda soberana.

Bloomberg consultó la semana pasada a 19 operadores y analistas del mercado. Más del 40% espera que los rendimientos de los bonos en pesos bajen en julio. Es la mayor proporción optimista desde la encuesta de fines de febrero, días antes de que estallara el conflicto armado. Cerca del 37% prevé que las tasas se mantengan estables.

Los datos de inflación explican el giro. Las tasas implícitas de inflación a un año retrocedieron más de 100 puntos básicos en el último mes, hasta 2,19%. Es el nivel más bajo desde enero de 2024 y está por debajo de la meta del 3% del Banco Central. Esa cifra mide lo que el mercado proyecta hacia adelante. La inflación de mayo también sorprendió a la baja. Los precios al consumidor subieron 3,9% en términos anuales, por debajo de lo que esperaban los analistas.

"La expectativa de menores presiones inflacionarias y de una política monetaria menos restrictiva favorecería una caída de las tasas nominales, especialmente en la parte corta e intermedia de la curva", señaló Ramón Domínguez, gerente de cartera de MBI Inversiones, en Santiago. Para él, "el mercado está descontando que el episodio inflacionario actual será transitorio".

Sin embargo, el panorama no es parejo. Los bonos de largo plazo enfrentan una presión diferente, la preocupación por el déficit fiscal. El gobierno del presidente José Antonio Kast descartó los planes de equilibrar el presupuesto estructural en cuatro años. La decisión reavivó las dudas sobre la trayectoria de las finanzas públicas. Casi la mitad de los encuestados prevé que la curva de rendimiento siga empinándose en julio. Eso significa que las tasas largas continuarían subiendo más que las cortas.

La próxima reunión del Consejo del Banco Central fijará la tasa de política monetaria. Su resultado confirmará si los analistas acertaron o si el mercado se adelantó a una decisión que aún no está tomada.