El oficial de Carabineros Pablo Carvajal fue condenado ayer en Santiago por apremios ilegítimos calificados, por hechos ocurridos durante el estallido social de octubre de 2019. No llegó solo al Centro de Justicia: lo acompañó una procesión de diputados republicanos. Estuvieron Cristián Araya, Benjamín Moreno, Paz Charpentier, Javiera Rodríguez, Leandro Kunstmann y Sebastián Zamora.
El gesto político no fue casual. Detrás de esa presencia hay una incomodidad que crece en el Partido Republicano y en el Partido Nacional Libertario. El motivo: el Presidente José Antonio Kast no ha anunciado indultos presidenciales para uniformados condenados por hechos del estallido. Cada día sin una señal del Ejecutivo tensiona más a los partidos de su propia coalición.
La diputada Rodríguez lo dijo sin rodeos. Está "a la espera de que el Presidente pueda impulsar desde el Ejecutivo los indultos". Adelantó que "agotarán todas las instancias" para que los carabineros presos queden en libertad. También reveló que los republicanos han presionado "en innumerables ocasiones" al ministro de Justicia y al propio Kast.
Sin embargo, la respuesta desde La Moneda es clara: los indultos esperan. No habrá movimiento mientras la megarreforma, la principal iniciativa legislativa del gobierno, siga en tramitación. El Ejecutivo quiere evitar abrir un frente que complique esa aprobación, y teme tensionar incluso a sus propios parlamentarios con el debate.
La condena de Carvajal no es un caso aislado. Decenas de uniformados han enfrentado a la justicia por hechos ocurridos entre octubre y diciembre de 2019. Para la derecha dura, cumplieron su deber. Para los tribunales, algunos cruzaron el límite que establece la ley.
El Ejecutivo reconoce la presión. Fuentes del gobierno admiten que el debate sobre indultos llegará una vez despachada la megarreforma. El plazo aún no está definido.