“En momentos de crisis las decisiones se tienen que tomar sobre información fidedigna, que asegure la soberanía nacional y el cuidado de los ciudadanos”, dijo la periodista Mónica González ante la comisión de diputados que investiga el estallido social. En esa instancia, la Premio Nacional de Periodismo y presidenta de la Fundación CIPER, indicó que al inicio de las protestas el entonces Presidente Piñera fue informado por fuentes de inteligencia que lo alertaron sobre venezolanos y cubanos que supuestamente habían ingresado desde Bolivia para desestabilizar su gobierno.

La periodista señaló que tanto Piñera como su entonces ministro de Defensa, Alberto Espina, le confirmaron que pidieron el respaldo documental de esos informes, pero que nunca lo recibieron. Y agregó que una alta fuente del Ejército le manifestó, con preocupación por la soberanía, que la información era falsa.

“Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada, ni a nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite, incluso cuando significa pérdidas de vidas humanas (…). Ellos están en guerra contra todos los chilenos de buena voluntad que queremos vivir en democracia con libertad y en paz”.

Estas palabras del entonces Presidente Sebastián Piñera, pronunciadas el 20 de octubre de 2019, se han convertido en uno de los episodios icónicos del estallido social. El país llevaba dos días de protestas intensas, con miles de personas en las calles exigiendo mejoras en la calidad de vida, pero también con numerosos actos de violencia, incluida la quema de estaciones de Metro, el saqueo de locales comerciales y violaciones de derechos humanos cometidas por agentes del Estado.

Ahora, la Premio Nacional de Periodismo 2019 y presidenta de la Fundación CIPER, Mónica González, reveló que horas antes de que el entonces Presidente Piñera hiciera estas declaraciones, el mandatario fue informado por fuentes de inteligencia que lo alertaron sobre supuestos agentes cubanos y venezolanos que habían ingresado a Chile cruzando la frontera con Bolivia, para desestabilizar y derrocar su gobierno. Pero, aunque el gobernante pidió el respaldo documental de esos datos, nunca los recibió.