Fortalecen acciones preventivas Consumo de alcohol y drogas en jóvenes enciende alertas en el Limarí rural El fortalecimiento de la prevención del consumo de alcohol y otras drogas entre adolescentes y jóvenes se ha transformado en una de las principales prioridades para los equipos del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) en la provincia del Limarí, especialmente en sectores rurales donde advierten una mayor accesibilidad a sustancias y la llegada de drogas cada vez más complejas a localidades alejadas de los centros urbanos. La preocupación se sustenta en los resultados del 15° Estudio Nacional de Drogas en Población Escolar, elaborado por el Observatorio Chileno de Drogas de SENDA y presentado regionalmente en marzo de 2025.
La investigación evidenció que el consumo de alcohol durante el último mes entre estudiantes de la Región de Coquimbo aumentó de un 20,2% en 2021 a un 23,6% en la última medición. Asimismo, un 30% de los escolares declaró que le resulta fácil o muy fácil conseguir alcohol, cifra superior al 22,6% registrado anteriormente.
Si bien el consumo de marihuana se mantuvo estable en un 16,6%, los antecedentes reforzaron la necesidad de continuar impulsando estrategias preventivas dirigidas a niños, niñas y adolescentes. Drogas llegan a sectores alejados En Monte Patria, la coordinadora comunal de SENDA Previene, Marta Araya, señaló que un diagnóstico realizado en la comuna permitió identificar situaciones que coinciden con las tendencias observadas a nivel regional.
“Este trabajo permitió identificar una creciente preocupación por el consumo de alcohol y drogas en sectores rurales, donde existe una mayor accesibilidad a estas sustancias entre adolescentes y jóvenes. Además, se observa la llegada de drogas más complejas, como la pasta base y el tusi, incluso en localidades pequeñas y alejadas.
La normalización del consumo en espacios públicos y familiares agrava este escenario”, explicó. La profesional agregó que entre los principales factores de riesgo detectados figuran la dispersión geográfica de las localidades rurales, la normalización del consumo de alcohol en el entorno familiar, el fácil acceso a sustancias y la presencia de microtráfico.