El Frente Amplio (FA) llegó este fin de semana a la etapa central de su primer congreso ideológico, un proceso que lleva meses de discusiones regionales y que busca fijar los lineamientos políticos del partido para el próximo período. El expresidente Gabriel Boric participó de la jornada junto a exautoridades y delegados de todo el país.

Lo que comenzó como un ejercicio de planificación interna derivó en cuestionamientos directos al Gobierno. Constanza Martínez, presidenta del FA, acusó al Ejecutivo de implementar políticas que benefician a los sectores de mayores ingresos. Sus críticas apuntaron a tres frentes: la gestión en seguridad pública, el encarecimiento del costo de la vida y el deterioro de la red de protección social.

Martínez también abordó sin rodeos la situación del FA en el Congreso, donde la oposición es minoría en ambas cámaras. No lo planteó como una derrota, sino como oportunidad: "Hay un pueblo que está muy descontento por varias de las medidas que se han tomado", sostuvo. Su propuesta fue no limitarse al rechazo permanente, sino construir un camino institucional para que esas voces se escuchen.

La jornada contó con la presencia de Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista (PC), quien amplió el argumento. Para Carmona, la oposición no se mide solo en votos parlamentarios, sino también en la capacidad de construir opinión pública. Valoró la argumentación de los senadores opositores y afirmó que esa posición deja en evidencia la falta de disposición al diálogo del Gobierno.

El congreso se extenderá durante todo el fin de semana. Este domingo se espera la aprobación de documentos y lineamientos que definirán el rumbo del FA para los próximos años.