“Vergüenza ajena” y “mirada miope”: candidatos a rector de U. de Chile critican dichos de Kast sobre financiamiento de universidades En el marco de un debate organizado por La Tercera, los decanos Pablo Ruiz-Tagle y Francisco Martínez hicieron frente a las declaraciones del mandatario donde apuntó a la necesidad de auditar los resultados de los recursos destinados a universidades y centros de estudio, asociándolo a su relación con la generación de empleos.

En el marco de un debate organizado por el programa Desde la Redacción de La Tercera, los candidatos a la rectoría de la Universidad de Chile -el decano de la Facultad de Derecho, Pablo Ruiz-Tagle y el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Francisco Martínez-, criticaron fuertemente los dichos del Presidente José Antonio Kast, quien el miércoles en Puerto Montt, cuestionó el financiamiento a la investigación científica en universidades. Así los académicos sostuvieron que las frases del Mandatario fueron “desafortunadas”, que apuntan a un “anti intelectualismo”, que dan “vergüenza ajena” y representan una “mirada miope”.

Cabe recordar que en medio de su gira por regiones, y el despliegue del programa “Presidente Presente”, Kast planteó la necesidad de auditar los resultados de los recursos destinados a universidades y centros de estudio, asociándolo a su relación con la generación de empleos. “Hagámosle un seguimiento a todos los recursos que se han entregado en los centros de educación y veamos cuál es el resultado de esos recursos que hemos entregado, y se van a sorprender”, afirmó el jefe de Estado, añadiendo que: “A veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca.

¿Cuántos trabajos generó? Ninguno”.

Ruiz-Tagle se refirió a “las declaraciones que hizo el Presidente tan desafortunadas ayer (miércoles) sobre los 500 millones y las bibliotecas”, apuntando a que: “Un libro en verdad da trabajo al que lo escribe, al que lo imprime, al que hace el estante para la biblioteca, al que construye el edificio de la biblioteca, y al que lee el libro. Incluso al que no lo lee, porque le da tiempo para reflexionar sobre sus propias ideas” “Aquí hay un ambiente que a mí me parece muy, muy, muy equivocado”, añadió el académico.