La crisis en Medio Oriente suma un nuevo y peligroso capítulo. Luego de 21 horas ininterrumpidas de negociaciones que terminaron en un abrupto fracaso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia que volvió a sacudir el tablero geopolítico: amenazó con tomar el control militar del estrecho de Ormuz para asfixiar a Irán.

Esta escalada retórica ocurre en medio de una tregua que, en los hechos, pende de un hilo. En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, tres académicos y expertos en relaciones internacionales —Rodrigo Karmy, Gilberto Aranda y Renato Vélez— analizaron las implicancias de esta movida, el aislamiento de Washington y la cohesión interna de Teherán.

La fragilidad de la tregua y el «bloqueo sobre el bloqueo» El colapso de la mesa de diálogo no sorprendió del todo a los analistas, quienes ven en la actitud estadounidense una estrategia dilatadora. Gilberto Aranda, académico del Instituto de Estudios Internacionales de la U.

De Chile, señala que la extensa negociación sin pausas y su posterior abandono sugieren que Washington buscaba «ganar tiempo para implementar otro tipo de estrategia, como un bloqueo sobre el bloqueo», lo que claramente es un síntoma de escalada que podría disparar el precio del petróleo a 150 dólares el barril. Sin embargo, la amenaza de Trump de «cerrar» el estrecho encierra una contradicción.

Renato Vélez, experto en Medio Oriente y doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad de Santiago de Chile, califica la postura norteamericana de errática, ya que el paso marítimo ya se encontraba cerrado de facto por Irán. «En el fondo, lo que hace Trump con esto es ponerle presión a los demás países, sobre todo los europeos y a los del Golfo, para que se sumen a su esquema.