Alessandro Bastoni, defensa central del Inter de Milán y pieza habitual del seleccionado italiano, fue notificado este martes por la Fiscalía de esa ciudad como imputado en una investigación por presunta prostitución de menores. La causa deriva de una operación policial contra una supuesta agencia de escorts con base en Cinisello Balsamo, localidad del área metropolitana milanesa, que habría organizado veladas privadas para futbolistas y otras figuras del mundo del espectáculo.
Según el diario italiano La Repubblica, la pesquisa vincula a Bastoni con un presunto encuentro con una joven que tenía 17 años al momento de los hechos. Sin embargo, la menor declaró como testigo ante la Fiscalía que no existió ningún tipo de relación entre ambos, lo que abre dudas importantes sobre la solidez de los antecedentes que derivaron en la notificación.
La condición de imputado no implica acusación formal ni detención: es un acto procesal mediante el cual la Fiscalía comunica a una persona su calidad de investigada para garantizarle el derecho a la defensa durante las indagatorias.
La Guardia di Finanza, la policía financiera de Italia, también citó como testigos a otros tres futbolistas: Daniel Maldini, hijo del exjugador y exdirector deportivo del Milan Paolo Maldini; Riccardo Calafiori; y Kevin Bonifazi. Los tres fueron convocados solo en calidad de testigos y ninguno figura como imputado.
La operación apunta a una red que ofrecía a sus clientes eventos que incluían cenas, acceso a discotecas y alojamiento en hoteles de lujo en Milán. Desde abril, la pesquisa dejó cuatro detenidos, ninguno de ellos futbolista.