El Servicio de Impuestos Internos (SII) informó que durante el año pasado concluyó 125 procesos de fiscalización centrados en operaciones entre empresas chilenas y sus filiales en el exterior, que derivaron en ajustes tributarios que suman US$102 millones (unos $94.000 millones).

Las revisiones se concentraron en lo que se conoce como precios de transferencia, que son los valores a los que se venden bienes, servicios o financiamiento entre empresas relacionadas. Si esos precios están por encima o por debajo del mercado, pueden reducir o aumentar lo que una compañía paga en impuestos, algo así como fijar el precio de venta entre primos para mover utilidades entre cajas.

El SII precisó que las auditorías fueron de tres tipos: revisiones integrales de precios de transferencia, auditorías asociadas a operaciones financieras, y otras operaciones. Las dos primeras categorías explicaron el 84,6% de la recaudación fiscal detectada, mientras que el resto aportó el 15,4%.

Además, el organismo usó un enfoque basado en riesgo y herramientas de análisis de datos para seleccionar casos. Ese cribado considera pérdidas reiteradas, márgenes de utilidad fuera de rango, operaciones con territorios de baja tributación y discrepancias entre estados financieros y declaraciones. También se cruzó información con otras administraciones tributarias mediante los reportes país por país, que son informes donde las multinacionales detallan ingresos y impuestos por país.

En el último año comercial, las exportaciones desde Chile a empresas relacionadas en el exterior superaron US$36.000 millones, lo que explica por qué ese segmento está en el radar del SII: si tienes una compañía exportadora con vinculaciones en el extranjero, es más probable que debas preparar documentación y justificar los precios hacia la matriz o filiales.

En términos prácticos, la inspección significa dos cosas para las empresas: posibles cobros adicionales de impuestos más intereses si el SII determina subfacturación, y mayores costos de cumplimiento, porque habrá que invertir en estudios de mercado y documentación. Para las arcas fiscales, la acción representa un aumento de ingresos por ajustes detectados.

El SII no informó la cifra equivalente de recaudación por este tipo de auditorías del año anterior, por lo que no es posible calcular la variación interanual con los datos publicados. El organismo afirmó que mantendrá el enfoque de auditorías basadas en riesgo y el intercambio de información con otras administraciones tributarias; los 125 procesos se realizaron durante el año pasado y permitieron la recaudación de US$102 millones, mientras que las exportaciones a empresas relacionadas totalizaron más de US$36.000 millones en el último año comercial.