Aldo Cornejo: “No hay nada más alejado a mi forma de ser que pagarle un soborno a un magistrado” El exdiputado habla por primera vez de la imputación que enfrenta en la trama bielorrusa. El abogado contradice los dichos de Silber, explica su trabajo en el estudio de Lagos y Vargas, detalla la relación que tenía con el presidente de Codelco y cuenta por qué lo quiso llamar para advertirle del revés judicial que recibiría en la Suprema.

Lejos de sus años en el Congreso, hoy Aldo Cornejo enfrenta imputaciones por presunto soborno y lavado de activos en la trama bielorrusa, donde la Fiscalía de Los Lagos investiga a los abogados Eduardo Lagos y Mario Vargas por haber coimeado a la exministra Ángela Vivanco, a través de su pareja, Gonzalo Migueles, para que se favoreciera al Consorcio Belaz Movitec (CBM) en un millonario litigio contra Codelco. El militante DC aparece en este caso como un lobista que intentó interceder por la firma chileno-bielorrusa ante el presidente de la estatal, Máximo Pacheco, lo que él descarta de forma rotunda.

Según Cornejo, se relacionó con CBM antes de que el caso se judicializara y sólo gestionó una reunión informativa con la senadora Yasna Provoste. Nunca, dice, vio irregularidades que tuviera que denunciar.

Por estos días su caso penal no es la batalla más importante que libra. Hace algunas semanas le confirmaron que tiene cáncer en etapa 4 y prontamente iniciará quimioterapia.

Su condición de salud debió informarla al Ministerio Público y, afirma, tuvo una recepción empática del fiscal Marco Muñoz. En su representación, actúan los abogados Pablo Araya Zacarías y Patricio Silva-Riesco, de Silva-Riesco Abogados.