El Papa versus el Presidente: cómo León se convirtió en un rival sin temor de Trump A medida que intensifica sus críticas a la guerra con Irán, el trasfondo estadounidense del Pontífice le ha dado un rol en la política de EEUU distinto al de cualquier predecesor. Noticias destacadas “No le tengo miedo a la administración Trump”, dijo esta semana el líder de la Iglesia católica, al convertirse en un punto de referencia global para los críticos del presidente estadounidense.
En los últimos días, el papa León XIV, un cardenal de bajo perfil hace apenas un año, ha intercambiado ataques verbales con Donald Trump, el hombre más poderoso del mundo. La disputa recuerda más a la rivalidad entre papas y emperadores medievales que a la cooperación entre el Vaticano y la Casa Blanca que ayudó a ganar la Guerra Fría.
“No somos políticos —no abordamos la política exterior con la misma perspectiva que él podría entenderla—”, dijo el hombre de 70 años oriundo de Chicago sobre el de 79 años de Queens, horas después de que Trump lo instara a “dejar de complacer a la izquierda radical y concentrarse en ser un gran papa, no un político”. Pero al intentar movilizar a sus compatriotas para detener lo que denomina una “guerra injusta” contra Irán, el papa León se ha adentrado de lleno en la política de su país de origen.
En un momento en que no existe una sola voz de oposición a Trump ni dentro ni fuera de EEUU, el ataque del primer papa nacido en ese país a las políticas de la administración podría tener consecuencias electorales en su tierra natal, al tiempo que implica riesgos políticos para el presidente. “¡Ay de quienes manipulan la religión y el mismo nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la suciedad!”, dijo León durante un viaje a Camerún el jueves, en declaraciones que siguieron a días de enfrentamientos con el presidente estadounidense.
“Trump realmente no entiende que se ha enfrentado a una tradición teológica de más de 1.500 años —un conjunto de enseñanzas morales sobre la guerra y la violencia—”, señala Robert Jones, fundador del Public Religion Research Institute, un think tank independiente. “Probablemente no es lo más inteligente pelear con el papa”.