Un grupo de fiscales y magistrados italianos con trayectoria en la lucha antimafia participó esta semana en Santiago en un seminario internacional sobre recuperación de activos ilícitos, donde trazaron paralelos entre las organizaciones mafiosas de su país y el crimen organizado que opera hoy en Sudamérica.
El encuentro, titulado "Hacia una estrategia regional para la recuperación de activos ilícitos", formó parte de la Semana de la Recuperación de Activos. Lo organizaron la Unión Europea, Interpol, el GAFILAT (Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica), la PDI y la Fiscalía de Chile, con el propósito de fortalecer las capacidades jurídicas frente al crimen transnacional.
Uno de los expositores fue Darío Scaletta, exfiscal de la Dirección Antimafia en Sicilia y actual miembro del Consejo Superior de la Jurisdicción de Italia. Scaletta hizo la comparación más directa de la jornada: "Nosotros vemos que la criminalidad organizada que está en Sudamérica es como la nuestra en los años 80. Con la diferencia de que la criminalidad organizada de Sudamérica tiene mucho más dinero".
También expuso Edoardo Cilenti, representante del Consejo Superior de la Magistratura Italiana, quien valoró el espacio de intercambio con instituciones chilenas para desarrollar estrategias de persecución penal del crimen organizado.
El magistrado Paolo Di Sciuva, director del Proyecto ITAJUS, un programa de cooperación judicial entre Italia y América Latina, detalló uno de los pilares del modelo italiano: el trabajo con los colaboradores de la justicia. La clave, explicó, estaba en aislar a los implicados de todas sus redes de contacto y someterlos a interrogatorios sostenidos durante al menos seis meses, lo que permitía desmantelar sus vínculos con las organizaciones criminales incluso desde las cárceles.
Di Sciuva añadió que la violencia con que actuaron las mafias sicilianas contra las instituciones del Estado guarda similitud con la que ejerce hoy el Tren de Aragua, la organización criminal venezolana que opera en varios países de la región.
El eje central del seminario fue la notificación plateada de Interpol, un mecanismo de alerta internacional diseñado para la localización y recuperación transnacional de activos vinculados al crimen organizado. Para los expertos italianos, el intercambio con las instituciones latinoamericanas es urgente: los grupos delictuales que operan en la región acumulan hoy un poder económico que, según advirtieron, supera al que tuvieron las propias mafias italianas en su punto de mayor expansión.