Los “libros preciosos” y el desprecio por el conocimiento: una crítica al discurso utilitarista de la investigación científica 07.05.2026 07.05.2026 La autora de esta columna responde a los dichos del Presidente Kast que criticó las investigaciones académicas preguntándose cuántos trabajos generan. «La pregunta verdadera no es cuántos empleos genera una investigación.
La pregunta es qué tipo de sociedad emerge cuando el conocimiento se considera legítimo únicamente si puede demostrar utilidad económica inmediata. Y la respuesta es inquietante, emerge una sociedad intelectualmente más pobre, políticamente más frágil y culturalmente más subordinada al mercado», sostiene.
“A veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó?
Ninguno.” La frase de José Antonio Kast representa una definición ideológica extremadamente precisa sobre qué formas de conocimiento merecen existir y cuáles deben ser consideradas un gasto inútil. Detrás de esa aparente preocupación por la eficiencia se despliega una concepción empobrecida de la vida intelectual, de la universidad y, en última instancia, de la democracia misma.
La operación es brutalmente simple, si una investigación no produce empleos inmediatos, entonces carece de valor social. El criterio parece razonable porque utiliza el lenguaje de la urgencia económica y del sentido común administrativo.