Todos los vertederos de residuos domiciliarios de Chiloé incumplen las condiciones que exige la autoridad sanitaria, y algunos recintos ya no tendrían capacidad para recibir más basura. Esa es la advertencia que emitió la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud de Los Lagos, que calificó la situación de riesgo inminente para la población del archipiélago.
Evelyn Brintrup, seremi de Salud de Los Lagos, explicó que los nueve vertederos que operan en el territorio insular presentan incumplimientos frente a los estándares de la autoridad sanitaria. La funcionaria ya ofició a todos los alcaldes de las comunas involucradas e inició los sumarios correspondientes.
El mayor peligro es la posible contaminación de napas subterráneas y fuentes de agua que abastecen a comunidades locales. "Actualmente, Chiloé cuenta con nueve vertederos de residuos domiciliarios, en los cuales todos están incumpliendo los procesos de la autoridad sanitaria, y eso genera un riesgo inminente para la población", declaró Brintrup, según informó BioBío Chile.
La situación más crítica se registra en Dalcahue, una de las comunas del sector norte de la isla grande de Chiloé, donde ya no habría plazo para seguir disponiendo residuos en las condiciones actuales. Brintrup también advirtió que, dependiendo del ritmo de uso, algunos vertederos podrían no resistir más allá de dos años.
La seremi de Salud llamó a los alcaldes a coordinarse de manera urgente. "Esto ya llega a un límite donde se nos está haciendo complicado como autoridad sanitaria, y necesitamos que los alcaldes se coloquen de acuerdo", afirmó. No descartó que la crisis pueda derivar en una alerta sanitaria formal si los municipios no avanzan en una solución común.
Chiloé es un archipiélago de la región de Los Lagos, en el sur de Chile, donde la geografía fragmentada hace que cada municipio administre de forma independiente sus sistemas de disposición de residuos. Esa dispersión dificulta la coordinación y alarga la búsqueda de una salida técnica conjunta. Brintrup fue directa: sin un acuerdo entre alcaldes, la autoridad sanitaria tendrá cada vez menos margen para actuar.
