La previa del Mundial 2026 en Monterrey se ha visto marcada por una polémica inesperada: Suecia habría solicitado a la FIFA cambiar su sede de entrenamientos y dejar de lado las instalaciones de Tigres, siguiendo el camino iniciado por Japón. Aunque la petición aún no ha sido confirmada oficialmente, el reporte difundido por fuentes cercanas al entorno puso bajo la lupa la infraestructura universitaria.
El caso refleja cómo las exigencias de selecciones acostumbradas a estándares de primer nivel, pueden modificar la logística prevista por la FIFA. En este sentido, El Barrial, complejo deportivo de los Rayados, habría aparecido como la alternativa predilecta para garantizar condiciones óptimas de preparación.
PUBLICIDAD Japón abre la polémica Japón fue el primero en manifestar su inconformidad con las canchas del Centro de Entrenamiento Tigres (CET). Tras revisar el césped, los directivos nipones consideraron que no cumplía con los estándares de seguridad y calidad requeridos para una Copa del Mundo.
Problemas detectados: césped duro, irregular y con riesgo de lesiones. - Cambio inmediato: la FIFA autorizó su traslado a El Barrial, donde encontraron instalaciones modernas.
Declaración clave: Takefusa Kubo señaló: “el campo de ayer no estaba muy bien… el campo de hoy está muy bien”. De esta manera, el conjunto nipón abrió el debate y marcó un precedente que habría influido directamente en la postura sueca.