Aranda de Duero (Burgos), 5 abr (EFE).- El Tubos Aranda Villa de Aranda vivió este domingo su particular jornada de resurrección, se impuso en el pabellón Santiago Manguán al Recoletas Atlético Valladolid (33-29) y sumó dos puntos que podrían ser determinantes en su objetivo de mantenerse en la máxima categoría del balonmano nacional. Los locales fueron a por todas desde el primer momento y en sólo dos minutos se situaron 3-0.

Un gol de Támas Jánosi rozando los diez minutos permitió a los arandinos aumentar la renta a cinco (9-4) y obligó a Pisonero a pedir tiempo muerto. El conjunto pucelano, sin embargo, no reaccionó y la diferencia a favor del Villa de Aranda se incrementó a siete tantos (11-4) y se mantuvo hasta el descanso (18-11).

Al comienzo de la segunda parte, los de Javier Márquez encadenaron tres goles, de David López, Jánosi y Dalmau Huix, para situarse con diez de margen (21-11). Fue entonces cuando reaccionó el equipo vallisoletano.

Poco a poco logró reducir la distancia. Un gol de Gey-Emparán en el minuto 44 le dejó a cuatro tantos (25-21) y diez después, gracias a una diana de Abdelazize, se acercó a dos (30-28), pero no pudo conseguir la remontada.

El Villa de Aranda superó la ansiedad y los nervios y fue capaz de asegurarse la victoria en los últimos instantes con una ventaja de cuatro goles (33-29). - Ficha técnica: 33 - Tubos Aranda Villa de Aranda (18+15): Mateo Arias (1), Alberto G.