La región de Arequipa se prepara para una cita electoral sin precedentes recientes. En las Elecciones 2026, sus ciudadanos enfrentarán el desafío de elegir a los representantes que integrarán el renovado Senado del país, en un proceso que marca el retorno a la bicameralidad legislativa.

Después de más de treinta años bajo un sistema unicameral, la reintroducción de la cámara alta redefine el escenario político nacional y coloca a los arequipeños ante una responsabilidad histórica. El próximo 12 de abril, los peruanos acudirán a las urnas para elegir a sus diputados y senadores, un hecho que, según el portal oficial Voto Informado del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), transformará la estructura del Congreso.

La nueva configuración prevé un Parlamento dividido en 130 diputados y 60 senadores, lo que introduce una dinámica inédita desde la disolución de la bicameralidad en los años noventa. El Senado asumirá funciones de revisión y reflexión legislativa, con la potestad de aprobar, modificar o rechazar iniciativas que provengan de la Cámara de Diputados.

Además, recaerá en este órgano la designación de altos funcionarios del Estado, lo que amplifica la importancia de cada escaño, en especial el que corresponde a Arequipa. Una región clave En el distrito electoral de Arequipa, setenta ciudadanos presentaron sus candidaturas con la esperanza de ocupar el único escaño que la región tendrá en el Senado.

Este número, confirmado por Voto Informado del JNE, refleja el peso político de la región en el sur del país y la atracción que ejerce sobre figuras de distintos perfiles. Las agrupaciones políticas han movilizado a representantes con trayectorias diversas, algunos con experiencia parlamentaria y otros con arraigo en la gestión local y regional.