Novandino Litio, la empresa creada por la minera estatal Codelco y la compañía SQM, inició hoy la tramitación ambiental del proyecto que le permitirá seguir extrayendo litio en el Salar de Atacama por tres décadas más. La iniciativa fue ingresada al SEIA (Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, el mecanismo regulatorio que aprueba proyectos con incidencia medioambiental en Chile) como un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), la categoría de mayor exigencia dentro del sistema.

El proyecto, denominado Salar Futuro, contempla una inversión de US$3.000 millones y tiene como objetivo extender la operación de la compañía hasta 2060. La urgencia del trámite tiene una razón concreta: la autorización ambiental vigente de Novandino vence en 2030, por lo que la empresa necesita asegurar la continuidad operacional antes de que se agote ese plazo.

El eje tecnológico distingue esta propuesta de las operaciones actuales. Salar Futuro busca reducir progresivamente el uso de agua continental durante la extracción de salmuera, el líquido subterráneo rico en litio del que depende la industria en Atacama. La apuesta es eliminar el bombeo de agua al quinto año de operación. "Es posible producir más litio utilizando menos recursos naturales", afirmó el CEO de Novandino Litio.

El cronograma es ambicioso pero gradual. La construcción comenzaría en el segundo semestre de 2029 y se extendería hasta la segunda mitad de 2036, siete años en que la actividad en el salar alcanzaría su mayor intensidad. Para esa etapa se proyecta un peak de 2.600 trabajadores, aunque el promedio durante toda la vida del proyecto sería de 890 personas. Las operaciones de producción arrancarían en 2031 y durarían hasta 2060.

El inicio de la extracción bajo el nuevo esquema no dependería únicamente del cronograma de obras. Para que Salar Futuro pueda avanzar, el proyecto debe obtener primero su resolución de calificación ambiental, un proceso que habitualmente toma varios años. Solo después de ese veredicto la empresa podría iniciar la ingeniería de detalle y los eventuales contratos de construcción.