José Alberto Tinco Luján, presidente de la Corte Superior de Justicia de Apurímac, región del sureste de Perú, fue detenido este jueves junto a su esposa y otros investigados. La operación fue coordinada por el fiscal adjunto supremo Iván Melgar e incluyó allanamientos, registros domiciliarios, vehiculares y personales en las regiones de Apurímac, La Libertad y Puno, además de las ciudades de Abancay y Lima.
Tinco Luján enfrenta cargos por corrupción de funcionarios y pertenencia a organización criminal. La acusación sostiene que la red vendía sentencias judiciales y cobraba por asignar puestos de trabajo dentro del propio tribunal. Su esposa, Elionora Yntusca Janampa, también fue detenida y es investigada por haber exigido dinero a trabajadores de la corte para financiar la celebración de la Virgen de Cocharcas, festividad religiosa popular de la región. También se investiga la contratación de jueces sin habilitación formal para ejercer el cargo.
El Poder Judicial peruano emitió un comunicado en el que rechazó cualquier acto de corrupción o inconducta funcional. La institución recordó que "la probidad y la honestidad son requisitos inherentes e irrenunciables para el ejercicio de la magistratura" y subrayó que ningún magistrado está por encima de la ley ni puede eludir su responsabilidad.
La declaración fue directa en un punto: la independencia judicial no puede convertirse en un escudo frente a conductas ilícitas. "La integridad de quienes conforman el sistema de justicia es un imperativo ético que el Poder Judicial no está dispuesto a soslayar", precisó el organismo en sus redes sociales.
El tribunal informó que coordina acciones para garantizar la continuidad del servicio judicial en Apurímac, región que deberá operar sin su máxima autoridad mientras la investigación avanza.