Austria mostró carácter con un jugador menos y le ganó a Túnez en el último amistoso de preparación antes del Mundial 2026: un resultado que no pasó desapercibido en el hotel de concentración de la selección argentina en Kansas, donde Lionel Scaloni ya tiene en el radar a uno de sus rivales en la fase de grupos. El equipo dirigido por Ralf Rangnick disputó el partido en Viena con todos sus titulares habituales -David Alaba, Marcel Sabitzer, Marko Arnautovic y Konrad Laimer-, aunque la excepción fue Christoph Baumgartner, volante del Leipzig, quien sufrió una molestia en el calentamiento y no llegó ni al banco.
PUBLICIDAD A los 37 minutos del primer tiempo, Laimer vio la tarjeta roja por cortar con el brazo una jugada de gol y Austria debió reorganizarse con diez. Lejos de derrumbarse, los europeos aguantaron el embate de Túnez, que en los minutos posteriores a la expulsión llegó en dos ocasiones al travesaño.
La capacidad de adaptación ante contextos desfavorables fue la nota saliente del equipo austríaco, una señal que la Scaloneta deberá tomar en cuenta el 22 de junio cuando se enfrenten en el Dallas Stadium. PUBLICIDAD En el segundo tiempo, Rangnick realizó cambios -entre ellos, sacó a Alaba y a Arnautovic- y el equipo encontró mejor circulación.
El lateral derecho Stefan Posch habilitó a Sabitzer, quien definió con precisión para marcar el único gol del partido. Con el 1-0 en el marcador, Austria manejó la posesión y Túnez no encontró la forma de igualar.
De hecho, el elenco austríaco estuvo a punto de ampliar la ventaja, pero se perdió el gol de manera increíble. Luego de una gran atajada del arquero tunecino Mouhib Chamakh y un rebote en el palo, el balón le quedó servido a Posch, que abrió el pie para definir con el arco a su merced, aunque estrelló el esférico en el travesaño.