Dicha acción podría generar un fuerte impacto en la economía chilena, con alzas en combustibles, inflación y costos productivos. Boris Pastén, ingeniero comercial y director de Negocios Internacionales de la Universidad Andrés Bello, analiza las principales consecuencias que podría enfrentar el país.

La amenaza de un cierre del Golfo Pérsico vuelve a instalar preocupación en los mercados internacionales. La zona es una de las rutas más estratégicas del comercio energético mundial, ya que por allí transita cerca del 20% del petróleo global, por lo que cualquier interrupción genera efectos inmediatos sobre los precios internacionales.

A diferencia de un bloqueo acotado al estrecho de Ormuz, un cierre más amplio del Golfo afectaría no solo a Irán, sino también a grandes exportadores como Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, reduciendo de forma significativa la oferta mundial de energía y profundizando la presión sobre los mercados. En este escenario, Chile podría enfrentar una serie de consecuencias económicas relevantes en el corto plazo.

Según explica Boris Pastén, ingeniero comercial y director de Negocios Internacionales de la Universidad Andrés Bello, el impacto no se limitaría al precio de la bencina, sino que alcanzaría a la inflación, los alimentos e incluso a sectores estratégicos como la minería. 1.

Combustibles con una presión al alza aún más intensa Un cierre del Golfo reduciría de forma más significativa la oferta global de petróleo, generando una presión al alza más persistente que en un escenario limitado a Ormuz. En Chile, este impacto no solo ya se está reflejando, sino que anticipa nuevas alzas en las próximas semanas, sin señales de moderación, manteniendo los combustibles bajo presión.