El embajador de Chile en Estados Unidos, Andrés Ergas, empresario y exdirector del Banco de Chile, ha sostenido una nutrida agenda de reuniones con compañías estadounidenses desde que asumió el cargo a mediados de abril. Los encuentros quedaron registrados en la plataforma de la Ley del Lobby, la normativa que obliga a transparentar las reuniones entre autoridades públicas y representantes de intereses particulares.

La agenda del embajador se concentra en dos sectores clave para la relación bilateral: minería y tecnología. Ergas se reunió con BHP, la minera australiana dueña de Minera Escondida, uno de los yacimientos de cobre más grandes del mundo; con Rio Tinto, la multinacional anglo-australiana que desarrolla proyectos junto a Codelco y Enami, las empresas estatales del cobre; y con Freeport-McMoRan, socia de Codelco en la mina El Abra. También sostuvo un encuentro con Albemarle, la firma que compite con la chilena SQM por la explotación de litio en el Salar de Atacama.

En el ámbito tecnológico, el embajador se reunió con Intel Corporation para abordar semiconductores, y con Alma Labs, compañía que aplica inteligencia artificial (IA) a procesos educativos, en un encuentro centrado específicamente en el desarrollo de esa tecnología en el país. También recibió a representantes de Coca Cola, AES Corp (dueña de AES Andes), el estudio jurídico DLA Piper, la farmacéutica Organon y la aerolínea de carga Atlas Air, entre otras compañías.

La primera reunión de Ergas como embajador fue, sin embargo, con Wabtec, proveedor de sistemas ferroviarios que participa en proyectos vinculados al Metro de Santiago.

La minería del cobre y el litio explica buena parte del interés estadounidense en Chile. El país concentra cerca de un cuarto de la producción mundial de cobre y las mayores reservas de litio del planeta, insumos que Washington considera críticos para la transición energética y el desarrollo de baterías. La disputa comercial de Estados Unidos con China por el control de esos minerales ha convertido a Chile en un socio estratégico, más allá de la negociación arancelaria que el presidente Donald Trump mantiene abierta con el Gobierno chileno.

Ese interés se replica en Europa. En España, el exsenador Juan Antonio Coloma, embajador de Chile en ese país, ha sostenido encuentros similares con compañías extranjeras, principalmente del sector energético.

Ninguna de las reuniones reportadas hasta ahora en la plataforma del Lobby ha derivado en anuncios formales de inversión. Sin embargo, más de una decena de encuentros desde abril refleja el peso que Chile busca dar a su relación económica con Washington en medio de la negociación arancelaria en curso.