15 años después, destacan lecciones y avances tras la histórica erupción en el complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle, ubicado entre las regiones de Los RÃos y Los Lagos. En especÃfico, fue este 4 de junio en que se cumplió una década y media de uno de los eventos naturales más significativos que ha enfrentado la zona sur del paÃs en las últimas décadas.
La emergencia, iniciada en 2011, obligó a evacuar a miles de personas, provocó en ese entonces el cierre del Paso Internacional Cardenal Antonio Samoré y generó una extensa dispersión de cenizas que impactó a diversas ciudades de Chile, Argentina y otros paÃses. De hecho la nube de cenizas alcanzó las ciudades trasandinas como Villa la Angostura, Villa Traful, San Carlos de Bariloche, Buenos Aires, Montevideo, Puerto Argentino, y ciudades de Australia como Melbourne y Auckland, forzando a las aerolÃneas a cancelar vuelos locales e internacionales.
La alcaldesa de Puyehue, MarÃa Jimena Núñez, quien en ese año también dirigÃa a la casa edilicia, relató a La Radio cómo fue vivir esa emergencia. “Unos dÃas angustiantes, a mà me tocó estar in situ en vivo, en directo, algo que va a quedar siempre grabado en la mente y en el corazón.
Solamente damos gracias a Dios que no tuvimos que lamentar desgracias personales, que eso fue lo más importante, y también el trabajo y la coordinación de todas las fuerzas vivas de Bomberos, Carabineros, el Ejército, el personal municipal”, indicó la máxima autoridad comunal. A una década y media de aquel episodio, autoridades y organismos de emergencia coinciden en que la experiencia dejó importantes aprendizajes.
Al respecto, Núñez manifestó que “bueno, desde ahà cambió todo el paradigma, porque ahora estamos mucho más preparados, en el sentido que tenemos conexión con Senapred, hay un plan de emergencia, tenemos un encargado de emergencias, estamos trabajando ya ad portas de tener un plan de riesgos y desastres, también con señalética y con mucha educación a la comunidad”. Además, destacan la implementación de protocolos más claros para la evacuación de comunidades, una mejor coordinación entre instituciones y el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo volcánico y comunicación con la ciudadanÃa ante situaciones de riesgo.