El gobierno encabezado por José Antonio Kast presentó una propuesta de reajuste del sueldo mínimo que contempla un alza de $7.546, lo que llevaría el ingreso base de los actuales $539 mil a alrededor de $546 mil. La iniciativa se enmarca en la negociación anual de este indicador y fue ingresada en medio de tensiones con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), al no existir acuerdo previo con la multisindical.
Según el planteamiento del Ejecutivo, el reajuste considera variables como la inflación reciente, correspondiente a la variación acumulada del IPC entre enero y marzo, y el escenario económico general, marcado por bajo dinamismo y altos niveles de informalidad laboral. Sin embargo, desde distintos sectores se ha cuestionado que el incremento no cubre de forma suficiente el aumento del costo de la vida, además de acusar un cambio respecto de cifras que se habrían discutido previamente con los trabajadores.
El diputado Luis Cuello (PC), miembro de la Comisión de Trabajo, cuestionó la cifra planteada por el Gobierno y sostuvo que “es una propuesta que claramente es insuficiente, que no se hace cargo de el alza en el costo de la vida que fue provocada por una definición del gobierno, que es el bencinazo”. También, acusó falta de acuerdo del Ejecutivo con los trabajadores.
Por su lado, la diputada Gael Yeomans (Frente Amplio), quien también integra dicha instancia legislativa, endureció el tono contra la propuesta. “A mí me parece que es una burla la propuesta presentada de salario mínimo por parte del Gobierno.
Una burla a los trabajadores porque hace un par de semanas atrás le estaban presentando a la CUT una propuesta que era tres veces más de la que están presentando hoy”, señaló. Asimismo, afirmó que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, “mintió”.