Las mejores (y peores) veces que Lorca ‘visitó’ Cannes: de un osado documental en los cincuenta a una película con Robert Pattinson ‘La bola negra’ llevará a Lorca al festival de cine en unas semanas, pero no es la primera vez que el poeta se cuela, con desiguales resultados, en el bulevar de la Croisette ¡Lorca en Cannes! La selección de La bola negra, la última película del tándem Javier Ambrossi y Javier Calvo, como una de las tres representantes españolas en la sección oficial a concurso del próximo festival de cine de Cannes (que se celebra del 12 al 26 de mayo), ha generado entusiasmo: más que de nadie, de los propios autores, que han asegurado sentirse “bendecidos por Lorca”.
Su guion se inspira tanto en el esbozo de una pieza teatral del mismo título que Federico García Lorca no pudo terminar (acababa de ponerse a ello cuando fue asesinado por el bando sublevado durante la Guerra Civil en 1936) como en otra obra, esta sí completa, del dramaturgo contemporáneo Alberto Conejero, La piedra oscura. Aunque por su estructura en varios planos temporales interrelacionados más parece aproximarse a referentes como Las horas, novela de Michael Cunningham y película de Stephen Daldry, o Antonieta de Carlos Saura, con un canje de escritores, de Virginia Woolf y Antonieta Rivas Mercado a Lorca.
Federico García Lorca es uno de los escritores españoles más reconocidos mundialmente: su obra sigue siendo objeto de estudio en las facultades, y creadores de diversos ámbitos como Allen Ginsberg, Leonard Cohen, Lou Reed o el hispanista Ian Gibson se han reconocido obsesionados por su trabajo y su figura. Así que su presencia en contextos culturales internacionales no constituye una novedad.
De hecho, no es este el primer año que el poeta granadino está presente en el festival de cine más prestigioso del mundo. Lo que está por ver es si ha llegado el momento de resarcirse de los resultados anteriores, que han sido bastante desiguales.
La primera ocasión en la que esto ocurrió fue la más discreta, pero quizá también la más meritoria de todas. En 1953 hacía solo 17 años del crimen, el franquismo operaba a pleno rendimiento y el nombre de Lorca no se veía con buenos ojos en las instancias oficiales de nuestro país.