El cáncer de colon —también llamado colorrectal— es una enfermedad en la que aparecen células malignas en el intestino grueso, principalmente en el colon y, a veces, en el recto. Suele originarse a partir de pólipos intestinales que, si se detectan a tiempo, pueden eliminarse antes de evolucionar a cáncer.
El problema es que en etapas iniciales muchas veces no presenta síntomas, por lo que la prevención y detección precoz son esenciales. A nivel mundial, constituye un problema prioritario de salud, siendo la segunda causa de muerte por tumores malignos.
En 2022 se estimaron más de 1,9 millones de casos nuevos y más de 900 mil muertes. En Chile, según cifras del DEIS y MINSAL, es la segunda causa de muerte por cáncer y el tercero más frecuente, con cerca de 3.000 fallecimientos.
Por su impacto, fue incorporado al sistema GES para personas desde los 15 años, lo que garantiza acceso a diagnóstico, tratamiento y seguimiento en FONASA e Isapres. Entre las causas del aumento de afectados con esta enfermedad, destacan el envejecimiento, sedentarismo, estrés y cambios en la alimentación.
Muchos de estos factores son modificables, por lo que el llamado es a prevenir. Entre las medidas a aplicar surge la importancia de realizar actividad física regular, mantener un peso saludable, aumentar el consumo de fibra, limitar carnes rojas y alimentos procesados, y evitar alcohol y tabaco.