Bélgica reacciona a tiempo para rescatar un esforzado empate ante el encendido Egipto de Mohamed Salah Los africanos se pusieron en ventaja y fueron amplios dominadores en la primera etapa. Sin embargo, el ingreso de Romelu Lukaku fue clave para que los Diablos Rojos lograran la igualdad 1-1 en el inicio del Grupo G del Mundial 2026.

Bélgica reaccionó a tiempo en Seattle. El linajudo equipo de los Diablos Rojos consiguió un empate al límite ante la enconada selección de Egipto en el estreno del Grupo G, partido en el que los del cumpleañero Mohamed Salah dominaron en grandes pasajes.

Pero la potencia africana tenía otros planes. Intentó adelantar a su equipo en la cancha, copó el mediocampo y cortó la línea de pases de los Diablos Rojos, quienes no encontraban claridad con la férrea marca sobre su gran motor: Kevin de Bruyne.

Encima, el trabajo sincronizado entre el lateral Mohamed Hany y el mediocampista Mohanad Lasheen dobló la marca sobre Jérémy Doku en la banda izquierda del ataque europeo, situación que ahogó aún más sus pretensiones. A pesar de esos grandes obstáculos, fue la escuadra que dirige el francés Rudi García la que tuvo la primera aproximación clara.

De Bruyne, quien hoy defiende los colores del Napoli italiano, remató desde el borde del área, pero su disparo se cerca de un vertical. Al otro lado, los Faraones juntaban mucha gente en el área de su adversario.