El Tribunal de Disciplina de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) sancionó con cuatro fechas al delantero Javier Correa, de Colo-Colo, por los dichos que dirigió al árbitro Nicolás Gamboa. La resolución cayó mal en la dirigencia alba. Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro, la concesionaria que administra al Cacique, salió a cuestionar el fallo con dureza tras la reunión de directorio y anunció que apelarán la medida.
"Vamos a apelar, la encontramos injusta, inadecuada y desproporcionada", declaró Mosa, según informó Cooperativa. El directivo fue más allá y agregó que la sanción es "clasista", apuntando a que el organismo disciplinario no aplica los mismos criterios para todos los futbolistas. "Hay muchos colocolinos molestos, creemos que no se está midiendo con la misma vara a todo el mundo", sostuvo.
Su argumentación incluyó un cuestionamiento de fondo: dejar a un jugador sin fuente de trabajo durante un mes, a su juicio, bordea lo inconstitucional. "Incluso raya en lo inconstitucional, porque dejan sin trabajo a una persona por un mes", afirmó.
Para sustentar el reclamo de desigualdad, Mosa aludió a Marcelo Díaz, el volante que al término del Campeonato Nacional 2024 acusó públicamente que hubo un "robo" y que Universidad de Chile "jugó contra todos", tras el empate de ese equipo con Everton de Viña del Mar que le permitió a Colo-Colo quedarse con el título. El directivo sostuvo que los dichos de Correa fueron "bastante menores" a los de Díaz y que las sanciones aplicadas en aquel momento no tuvieron la misma severidad.
Blanco y Negro presentará la apelación ante el Tribunal de Disciplina. De no prosperar, el delantero deberá cumplir las cuatro fechas de suspensión fuera de las canchas.