El mercado de capitales no puede seguir esperando El Ministerio de Hacienda anunció una reforma al mercado de capitales que se presentaría en el Congreso en el segundo semestre, una vez despachada la Ley de Reconstrucción Nacional. Su objetivo sería recuperar la profundidad y liquidez perdidas, fortalecer el financiamiento productivo, modernizar la intermediación financiera e impulsar la internacionalización del peso y la exportación de servicios financieros.

La urgencia no debería medirse por su interés para la industria financiera, sino por su impacto directo sobre el costo y la disponibilidad de financiamiento en toda la economía. Como señaló el coordinador de mercado de capitales de Hacienda, “el mercado de capitales es el motor de nuestra economía, es el corazón que alimenta el proceso de crecimiento, la canalización de inversión, el desarrollo y el bienestar”.

Así lo comparten academia, gremios y el propio regulador, con un consenso transversal sobre la reforma. Mientras Chile retrocede en profundidad bursátil, otras plazas de la región avanzan en flexibilizar sus mercados.

Según el Banco Central, la profundidad del mercado accionario chileno se ha reducido y estabilizado en niveles inferiores a los máximos históricos, con una liquidez bursátil muy por debajo del 50% que alcanza la mediana de las economías avanzadas pequeñas y abiertas. Los fondos de pensiones vieron caer sus activos administrados de cerca de 80% del PIB a 60% tras los retiros, contrayendo la base de capital que financia.

El sector de servicios financieros aporta hoy menos del 5% del PIB chileno, frente al 20% de los países líderes en ingreso per cápita. Esa brecha no es solo una oportunidad no aprovechada: es una restricción estructural sobre la capacidad del país de financiarse a costos competitivos.