El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más extendidas a nivel global. Cerca del 90% de las personas se infectará en algún momento de su vida según la Organización Panamericana de la Salud y muchos no lo sentirán, ya que entre el 70% y el 90% de las infecciones no presentan síntomas visibles.

Aunque durante años se ha asociado principalmente a las mujeres, el VPH también afecta a los hombres, y más de cuatro de cada diez casos de cáncer relacionados con el virus ocurren en ellos. Además de provocar verrugas genitales en un alto porcentaje de los casos, ciertos tipos de VPH de riesgo elevado pueden derivar en cáncer de ano, orofaringe, vagina, vulva y cuello uterino.

El impacto en Chile En el país, la situación es especialmente relevante. Un 16% de las mujeres chilenas está infectada con VPH según el ISP y el cáncer cervicouterino ocupa el primer lugar entre los cánceres en mujeres de 30 a 54 años.

A nivel nacional, dos mujeres mueren cada día por esta enfermedad, la cual en más del 99% de los casos tiene su origen en una infección por VPH. El virus se transmite principalmente a través del contacto sexual, incluso cuando no existen signos o síntomas visibles, y puede contagiarse aun cuando se haya tenido solo una pareja sexual.

El uso correcto del preservativo reduce la probabilidad de transmisión, aunque no la elimina por completo, por lo que la prevención requiere un enfoque integral. Medidas que pueden marcar la diferencia La vacunación en las edades recomendadas, los controles médicos periódicos, el uso adecuado del preservativo y la reducción de factores de riesgo como el tabaquismo son herramientas clave para disminuir la probabilidad de infección y sus consecuencias.