La Defensoría del Pueblo encendió una nueva alerta sobre la situación de seguridad y humanitaria en el nororiente del país. Según la entidad, comunidades del Catatumbo y del sur del Cesar enfrentan un riesgo inminente por la intensificación de la confrontación entre grupos armados ilegales y la disputa por el control territorial.
Ante este panorama, el organismo emitió la Alerta Temprana de Inminencia (ATI) 006 de 2026, dirigida a los municipios de Ocaña y Ábrego, en Norte de Santander, así como a Río de Oro y González, en el departamento del Cesar. La advertencia se produce tras el agravamiento del conflicto armado que comenzó a intensificarse desde enero de 2025 en esta región estratégica del país.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel El análisis fue elaborado por el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría, que identificó varias dinámicas de disputa entre grupos armados ilegales que buscan ampliar su presencia en el territorio y controlar economías ilícitas. Una de las principales tensiones se relaciona con el recrudecimiento de la confrontación entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias del Frente 33, estructuras que hacen parte del autodenominado Estado Mayor de Bloques y Frente (Embf).
En medio de esta disputa, la Defensoría advirtió sobre posibles reconfiguraciones y alianzas entre actores armados que podrían derivar en nuevas incursiones territoriales. Entre los escenarios que generan preocupación está una eventual articulación entre el Frente 33 y la estructura criminal conocida como Pelusos.
El panorama también se complejiza con la expansión de otros grupos armados. Según el informe, las autodenominadas Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn) estarían extendiendo su influencia hacia el sur del Cesar y zonas cercanas a Ocaña y Río de Oro.