El Consejo Fiscal Autónomo, CFA, advirtió los riesgos fiscales que, de no mitigarse, podrían afectar la sostenibilidad de las finanzas públicas, tal como está el proyecto llamado de «Reconstrucción» enviado por el Presidente de la República. El CFA, tras un acuerdo unánime en su informe, planteó ante la Comisión de Hacienda de la Cámara que, si bien la iniciativa legal en el largo plazo proyecta superávit, tiene un impacto deficitario en el balance fiscal al menos hasta 2031, incluso incorporando el efecto crecimiento.

Asimismo, advierte: “El proyecto compromete gasto fiscal con alta certeza en el corto plazo y reduce ingresos permanentes, mientras que los efectos positivos dependen de ingresos futuros más inciertos asociados al crecimiento, lo que podría traducirse en un deterioro del balance fiscal si este no se materializa en la magnitud y velocidad estimadas”, dificultando retomar una senda de convergencia fiscal y aumentando el riesgo de sobrepasar el nivel prudente de deuda pública. El Consejo Fiscal Autónomo (CFA), representado por su presidenta, Paula Benavides, su vicepresidente, Sebastián Izquierdo, y los consejeros Marcela Guzmán, Hermann González y Joaquín Vial, expuso hoy ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados —tras ser citado— sus principales reflexiones y recomendaciones preliminares sobre el Proyecto de Ley (PdL) para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social.

En ese marco, primero el CFA precisó que el análisis se centró exclusivamente en los aspectos fiscales de la iniciativa legal, sin emitir juicio sobre la política tributaria en sí misma o respecto del diseño específico de las propuestas y bajo la premisa de que los gastos permanentes deben ser financiados con ingresos permanentes. Asimismo, señaló que el contexto de estrés fiscal de corto y mediano plazo exige que el informe financiero (IF) del proyecto se realice con un enfoque de prudencia fiscal.

Luego, remarcó aspectos a tener en consideración previo al análisis. Entre ellos, sostuvo que el proyecto combina medidas de gasto, modificaciones tributarias y medidas de simplificación regulatoria, con el objetivo de elevar el crecimiento tendencial de la economía, además de contemplar medidas transitorias y otras de carácter permanente.

Y señaló que, en ese escenario, el IF considera que el impacto fiscal del proyecto está asociado a un efecto fiscal directo y otro de segunda vuelta asociado al mayor crecimiento económico. Respecto al efecto fiscal directo del proyecto (sin considerar el efecto por mayor crecimiento), el CFA señaló que presenta un déficit persistente en todo el horizonte de evaluación, alcanzando un máximo de 0,71% del PIB en 2030, y de 0,43% del PIB en 2050.